2 de octubre de 1968: Las balas que intentaron silenciar a una generación - Leeactiva
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2 de octubre de 1968: Las balas que intentaron silenciar a una generación

Dannya

hace 2 días

Tiempo de lectura: 12 minutos

Movimiento estudiantil de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco

Ensayo escrito por alumna: Stefanny Sánchez Orea

Parte de la historia de México que muchos no conocen o deciden olvidar es ese mes en el que el gobierno de México gastaba millones de pesos en encender la antorcha olímpica y venderle al mundo la imagen de un país moderno y en paz, mientras que el 02 de octubre del mismo año los tanques del ejército patrullaban las universidades públicas y la sangre de cientos de estudiantes corría por el concreto de la Plaza de las Tres Culturas. El año de 1968 no solo es conocido como el año de la fiesta deportiva para México, sino que también fue el año en que el Estado decidió responder a miles de jóvenes, maestros y a las consignas de libertad con armas y balas.

En 1963, durante la sesión del COI, la Ciudad de México ganó la votación para la sede de los Juegos Olímpicos, los cuales serían llevados a cabo después de los Juegos Olímpicos de Tokio, Japón, en el año de 1964, por lo cual en 1968 el gobierno de México buscaba quedar ante el mundo como un país moderno, en pleno desarrollo y capaz de organizar eventos internacionales de gran importancia, lo que traería demasiadas oportunidades para el país, además de simbolizar progreso y prestigio internacional.

Este suceso contribuyó a que en el país se impulsara la construcción de infraestructura y el desarrollo urbano, el gobierno trató de promover una imagen de estabilidad y crecimiento económico, mientras que la Ciudad de México se transformaba para recibir a miles de visitantes extranjeros. Para este suceso se utilizó el emblemático símbolo de la paz protagonizado por la paloma de la paz y un famoso pictograma. Sin embargo, detrás de esta imagen de prosperidad existían tensiones sociales y políticas; normalmente, el Estado, encabezado por Gustavo Díaz Ordaz, ejercía violencia contra cada manifestación o movimiento social que tuviera una opinión contraria a su gobierno.

Las protestas ocurridas en contra de dichas represiones evidenciaban las dos posturas que el gobierno tenía en ese año, por un lado, frente a la opinión pública nacional e internacional los Juegos Olímpicos serían una manera de llamar a la paz y por el otro lado, al pueblo mexicano siendo reprimido por el gobierno autoritario, dispuesto a llegar hasta las consecuencias que fueran necesarias para “mantener el orden” o como el presidente lo comentaba “ La policía debe intervenir en todos los casos que sea absolutamente necesario, proceder con prudencia si, pero con la debida energía”. Esta postura justificó la brutal represión de todas las manifestaciones previas a los juegos.

El propósito de este ensayo es analizar la importancia que tuvo el movimiento estudiantil, aquellos jóvenes estudiantes de nivel bachillerato y superior exigían libertad política, democracia y justicia, lo cual fue un parteaguas para que miles de jóvenes se sumaran a la manifestación y se sembraran las bases de la transición democrática en el México contemporáneo.


I. Las Raíces del Descontento
2.1 Causas políticas y sociales



El movimiento estudiantil de 1968 no surgió de manera repentina, pues fue el resultado de la acumulación de tensiones políticas y sociales que generaron indignación entre la juventud y la ciudadanía. El gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz, cuyo sexenio abarcó de 1964 a 1970, mantuvo un sistema político autoritario, por lo cual la participación ciudadana estaba limitada, debido a que el

Estado era incapaz de tolerar la crítica o las demandas sociales. Lo que detonó el conflicto ocurrió el 22 de julio de 1968, cuando una riña callejera entre estudiantes de nivel medio superior fue controlada de manera sumamente violenta por parte del cuerpo de granaderos. El uso excesivo de la fuerza policial dentro y fuera de los planteles provocó una reacción negativa en la comunidad estudiantil. Esta agresión marcó a una nueva generación de jóvenes que tenían una mayor conciencia crítica y política y fueron quienes decidieron organizarse para exigir un alto ante la violencia institucional. Rápidamente, el movimiento comenzó a recibir el apoyo de maestros, obreros y padres de familia.

Ante el crecimiento de las protestas, Díaz Ordaz nunca pensó ceder a las demandas de los estudiantes, su primera opción siempre fue reprimir. Las autoridades percibieron al movimiento como una amenaza directa a la estabilidad política del país y como un peligro para la imagen de orden que México necesitaba proyectar ante los próximos Juegos Olímpicos.

Los estudiantes ante todo esto decidieron no darse por vencidos y respondieron transformando su indignación en pliegos petitorios con peticiones claras de democracia, respeto a los derechos ciudadanos y el fin definitivo del autoritarismo gubernamental.

 

II. La Respuesta Estudiantes vs. Gobierno

3.1 Las primeras manifestaciones



Las primeras manifestaciones se dieron el 22 de julio de 1968 debido a una confrontación en la zona de la Ciudadela entre estudiantes de las vocacionales 2 y 5 del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y de la preparatoria particular "Maestro Isaac Ochoterena", por el resultado de un partido de fútbol americano. Ante los disturbios ocasionados por estos chicos, ocurrió la primera represión de los granaderos, según algunos testimonios, los granaderos actuaron como provocadores. Una vez que los estudiantes ya se encontraban regresando a sus escuelas, los agentes entraron a la Vocacional 5 utilizando gases lacrimógenos, detuvieron a varios jóvenes y golpearon a alumnos y profesores.

Con este abuso policial se iniciaron las marchas del 26 de julio; días después se convocaron dos movilizaciones: una marcha de la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), la cual salió a protestar específicamente por la agresión policial y el allanamiento previos en las vocacionales pertenecientes al IPN.

La otra marcha fue perteneciente a la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED) y las Juventudes Comunistas, orientada a conmemorar el 15.o aniversario de la Revolución Cubana.

El punto de reunión para ambas marchas fue el Hemiciclo a Juárez, en la Alameda Central, una vez llegaran ahí, se unirían para dirigirse al Zócalo, específicamente a la Plaza de la Constitución. En el trayecto hacia el Zócalo, las dos marchas sufrieron una represión brutal por parte de la policía y los granaderos, quienes incluso utilizaron armas de fuego.

El ataque dejó cerca de 500 personas heridas entre policías, estudiantes y civiles, pero también detenciones y muertos. Además, tras el enfrentamiento, el edificio del Partido Comunista fue allanado y varios de sus miembros fueron aprehendidos.

Para justificar las acciones tomadas ante las protestas y ante estar a días de que iniciaran los Juegos Olímpicos de México 68, el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz argumentó que el movimiento era parte de "complot internacional comunista" financiado desde el extranjero para boicotear las olimpiadas, con esta falacia, Ordaz buscaba desmeritar las demandas de justicia, libertad y democracia de los estudiantes.

El 27 de julio los estudiantes toman las preparatorias 1, 2 y 3 de la UNAM, lo que indicaría el paro de las instituciones, ante esto, interviene el ejército. El 30 de julio ocurrió el llamado “El Bazucazo”. El ejército destruyó una de las puertas de la Preparatoria 1 con un bazucazo y los militares ocuparon las preparatorias 2, 3 y 5 de la UNAM; asimismo, las autoridades universitarias acudieron a la explanada de la Rectoría, donde el rector Javier Barros Sierra izó la bandera nacional a media asta en señal de luto por la violación de la autonomía, y el ejército tomó la Vocacional 7 perteneciente al IPN en Tlatelolco.

Tras estos hechos violentos, los resultados dejaron cientos de heridos y un millar de detenidos; las escuelas, principalmente del IPN y de la UNAM, así como nuevas preparatorias y universidades que se iban sumando a la indignación, se declararon en huelga.3.2 El pliego petitorio y sus demandas (lo que realmente pedían).

A través de un representante de cada institución organizaron el Consejo Nacional de Huelga (CNH) mediante asambleas se discutieron las demandas de los estudiantes y se logró crear un pliego petitorio que abarcaba las siguientes peticiones hacia el gobierno de Díaz Ordaz:

  1. Libertad a los presos políticos.
  2. Destitución de los generales Luis Cueto Ramírez y Raúl Mendiolea, jefe y subjefe de la capitalina, así como del teniente coronel Armando Frías, comandante de los granaderos.
  3. Desaparición del Cuerpo de Granaderos
  4. Indemnización a las familias de los muertos y a los heridos víctimas de la agresión.
  5. Investigación y castigo a los responsables de la violencia hacia los estudiantes.
  6. Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal (delito de disolución social)

Ante estos puntos, el gobierno de Díaz Ordaz decidió ignorarlos, a pesar de que se apegaban a la ley, ya que consideraba que ceder era una muestra de debilidad, lo cual cerró toda posibilidad de negociación. Demostró la naturaleza autoritaria de la época, donde la disidencia no era escuchada, sino criminalizada a través de leyes como el delito de disolución social.



3.3 La marcha del silencio


El 13 de septiembre de 1968 alrededor de 250,000 estudiantes y profesorestomaron las calles y marcharon por la tarde en absoluto silencio, con la boca cubierta, demostrando que no era verdad toda la campaña que Díaz Ordaz estaba haciendo en su contra, tachándolos de revoltosos, violentos y traidores

La manifestación comenzó en el Museo Nacional de Antropología y finalizó en elZócalo, ese día estaba presente el silencio absoluto y pancartas que pedían un diálogo público.

Al llegar al Zócalo, tres estudiantes rompieron el silencio para declarar que la lucha no retrocedería, que el pliego petitorio debía resolverse y que las negociaciones debían ser públicas. El mitin cerró solemnemente cantando el Himno Nacional con antorchas encendidas. Mientras los jóvenes protestaban en paz, el gobierno inició el despliegue amenazante de fuerzas armadas, tanques y soldados alrededor de la UNAM y el IPN. “Pueblo mexicano: puedes ver que no somos unos vándalos ni unos rebeldes sin causa, como se nos ha tachado con extraordinaria frecuencia. Puedes dartecuenta de nuestro silencio, un silencio impresionante, un silencio conmovedor, un silencio que expresa nuestro sentimiento y a la vez nuestra indignación”. Consejo Nacional de Huelga 13 de septiembre, 1968



III. La Tragedia:


El 2 de octubre de 1968, miles de estudiantes y ciudadanos se reunieron en laPlaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, en la Ciudad de México, para realizar un mitin del movimiento estudiantil que desde meses atrás exigía más libertades democráticas y el fin de la represión gubernamental. Durante el evento, el Ejército rodeó la plaza. Por la tarde, se lanzaron luces de bengala desde un helicóptero como señal para iniciar un operativo. Después, comenzaron los disparos y los integrantes del Batallón Olimpia, que estaban

infiltrados entre los manifestantes, dispararon para provocar confusión y justificarla intervención militar. Muchas personas murieron, resultaron heridas o fueron detenidas, mientras que otras intentaron refugiarse en los edificios cercanos. Después del tiroteo, el Ejército realizó detenciones masivas en los departamentosde la unidad habitacional. El resultado fue la detención de cientos de personas y la muerte de un número aún no determinado de civiles, ya que las cifras reales nunca fueron confirmadas.

El gobierno informó inicialmente una cifra muy baja de víctimas, pero investigaciones posteriores demostraron que la cantidad real de muertos fue mucho mayor.

4.1 Juegos olímpicos y medios de comunicación


El movimiento estudiantil de 1968 también evidenció las limitaciones de la prensa mexicana. De acuerdo con Ana María Serna, gran parte de los periódicos mantuvo una relación cercana con el gobierno, por lo que la información difundida sobre las protestas estuvo influenciada por la versión oficial. En muchos casos, los estudiantes fueron presentados como responsables de los disturbios, mientras que la represión ejercida por las autoridades fue minimizada o ignorada. Aunque algunos periodistas intentaron ofrecer una visión más crítica de los acontecimientos, enfrentaron presiones y censura. Como consecuencia, la sociedad recibió una imagen parcial de lo que ocurría, lo que puso en evidencia la necesidad de una prensa más libre e independiente en México.

A pesar de la tragedia ocurrida en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, el gobierno mexicano decidió mantener la realización de los Juegos Olímpicos, que comenzaron apenas diez días después. Las autoridades buscaron proyectar al mundo una imagen de estabilidad y modernidad, por lo que intentaron minimizar el impacto de la represión contra el movimiento estudiantil. Sin embargo, la noticia de la masacre trascendió las fronteras del país gracias al trabajo de corresponsales y medios internacionales, quienes difundieron testimonios, fotografías y reportes que contradecían la versión oficial del gobierno. De esta manera, la comunidad internacional conoció que, mientras México se preparaba para recibir a atletas de todo el mundo, el país atravesaba una profunda crisis política y social marcada por la violencia contra los estudiantes. 

IV. Impacto cultural

La indignación por lo sucedido en Tlatelolco sigue causando sentimientos variados debido a todas las vidas que se perdieron, por lo cual, a través de los años, diversos artistas crearon canciones, libros y películas para retratar el dolor que se vivió aquel 02 de octubre, todo esto para que las personas no olviden e incluso para recordar hasta dónde es capaz de recordar y hasta dónde es capaz de actuar el gobierno cuando algo le incomoda.

Canciones:

  • • “Antes de que nos olviden” – Caifanes
  • • “Aviéntame” – Caifanes: Saúl Hernández canta
  • • “Tlatelolco” – Banda Bostik
  • • “El Corrido del 2 de Octubre” – Óscar Chávez
  • • “2 de octubre” – La Maldita Vecindad
  • Películas;
  • • Rojo Amanecer (1989)
  • • El grito (1968)
  • • Tlatelolco: Verano del 68 (2012)
  • Libros:
  • • Borrar de la memoria (2011) – Dir. Alfredo Gurrola.
  • Thriller político. Un periodista investiga la masacre 40 años después y
  • descubre archivos ocultos
  • • “Ni olvido, ni perdón”- Richard Dindo
  • • La plaza- Luis González de Alba


V. Testimonios

Los testimonios de los sobrevivientes permiten comprender el impacto humano de la masacre. Gilberto Guevara Niebla recordó que los asistentes escuchaban los discursos cuando comenzaron los disparos, mientras que Luis González de Alba relató haber visto caer a numerosas personas en medio del caos. Estas experiencias muestran el miedo, la confusión y la violencia que marcaron aquella noche en Tlatelolco.

• Luis González de Alba: Fue uno de los líderes del Consejo Nacional de Huelga y se encontraba en el edificio Chihuahua durante el mitin, fue detenido esa misma noche y pasó varios años en prisión. "Vi caer a muchas personas. Los disparos venían de todas partes y la gente corría sin saber de dónde provenía el peligro." • Elena Poniatowska: Reunió numerosos testimonios en su libro La noche de Tlatelolco. Una de las personas entrevistadas relató:

 


"La plaza estaba llena de familias y estudiantes. De repente comenzaron los disparos y todos corrimos buscando refugio."

• Raúl Álvarez Garín: Recordó que la operación parecía planeada con

anticipación, también fue encarcelado después de los acontecimientos.

"La represión fue una acción organizada para acabar con el movimiento

estudiantil."

• Gilberto Guevara Niebla: Relató que los asistentes al mitin no esperaban un

ataque de tal magnitud:

"La gente estaba escuchando los discursos cuando comenzaron los disparos.

El miedo y la confusión se apoderaron de la plaza."







Conclusión 

El 2 de octubre de 1968, México se partió en dos. En la Plaza de las Tres Culturas, cientos de estudiantes cayeron bajo las balas del Estado por atreverse a gritar lo que el país entero callaba: libertad. 

No fue una batalla. Fue una masacre. El Batallón Olimpia y el Ejército dispararon contra jóvenes desarmados, niños, madres, periodistas. El gobierno de Díaz Ordaz quiso enterrar la verdad junto con los cuerpos en la noche de Tlatelolco. Pero falló. 

El 2 de octubre no es solo una fecha de luto; es también un recordatorio de la valentía de quienes se atrevieron a exigir un país más justo y democrático. Los acontecimientos de 1968 marcaron un antes y un después en la historia de México, pues demostraron que la libertad y los derechos no son concesiones del poder, sino conquistas que requieren participación y compromiso. Así como aquellos jóvenes alzaron la voz frente a las injusticias que vivían, las nuevas generaciones tenemos la responsabilidad de mantener viva su memoria, defender nuestros derechos y no permanecer indiferentes ante los problemas de nuestra sociedad. Recordar el 2 de octubre es reconocer que la lucha por la justicia, la libertad y la democracia sigue  siendo una tarea vigente 

Olvidar sería traicionar el esfuerzo que hicieron, creo fielmente que mientras haya alguien que grite “2 de octubre no se olvida”, esos jóvenes seguirán marchando con nosotros.  

 

“No teníamos otras armas. Solo anhelos e ideas que, para el gobierno, son más peligrosas que las balas” -Raúl Álvarez Garín.
 




Referencias  


  • Challenge validation. (s. f.). https://www.gob.mx/agn/articulos/la-imagen-de la-olimpiada-mexico-68-testimonios-graficos-de-una-epoca-resguardados en-el-agnmex 
  • Archivo. (2017, 2 octubre). El sacrificio ritual del 2 de octubre - UNAM  Global. UNAM Global - de la Comunidad Para la Comunidad.  https://unamglobal.unam.mx/global_revista/el-sacrificio-ritual-del-2-de octubre/ 
  • Dávila, D. C. (s. f.). Memoria política de México https://www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/10/02101968.html
  • Comisión Nacional de los Derechos Humanos. (s. f.). Gestación del  movimiento estudiantil de 1968. Represión en la ciudadela. https://www.cndh.org.mx 
  • Unam, F., & Unam, F. (2016, 3 octubre). Dos de octubre, ni perdón, ni  olvido. . . | Fundación UNAM. Fundación UNAM.   https://www.fundacionunam.org.mx/auriazul/dos-de-octubre-ni-perdon-ni olvido/ 
  • Serna, A. M. (s. f.). La vida periodística mexicana y el movimiento estudiantil  de 1968. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665- 44202014000100004
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