Mis manos hablan

Desde sus orígenes, es sabido que la lengua escrita es fundamental para la adquisición de aprendizajes. La lectura nos brinda herramientas útiles para nuestra vida cotidiana, amplía nuestros conocimientos sobre una cultura o una realidad, también facilita la interacción en diferentes ámbitos.

Dentro de este contexto, existe gran desconocimiento acerca de la lectura y las personas sordas, aparentemente no habría dificultades para el acceso a esta misma, debido a que la lectura-escritura son procesos que no precisan de la audición; sin embargo, existen diversos factores que, si influyen en este, los cuales se dividen en dos; factores contextuales y factores lingüísticos.

En general, factores que se ven envueltos en los procesos de la adquisición del aprendizaje, a partir de ello nos lleva a la realidad del bajo nivel de lectura en personas sordas.  Según Domínguez Gutiérrez, quien realizó una investigación para conocer más acerca de estos factores, refiere la importancia de indagar sobre la competencia lingüística de cada alumno, es decir, el nivel de habla al iniciar el aprendizaje, ya sea oral o en señas, pues solo así se podrá entender las dificultades presentadas en las personas sordas al momento de enfrentarse a una lectura, que van desde la carencia de vocabulario hasta el uso de palabras funcionales.

De igual manera se pueden distinguir tres grandes etapas en la educación de las personas sordas, la primera, que tiene vigencia hasta mediados del siglo XVIII, la cual tiene por objetivo que se adquiera el habla, teniendo a maestros sordos bajo la filosofía de que solo se iba a acceder al pensamiento a través de la palabra. A partir de Abad de L´ Epée, maestro de sordos, se replantea esta idea, dando así la pauta para aceptar la lengua de señas como lengua natural de las personas sordas. 

Abad, inició la enseñanza del francés por medio de la lengua de signos o “signos metódicos”, como el solía llamarlo. Sin embargo, en 1881 el rumbo de la enseñanza hacia los sordos nuevamente cambia, donde se propone eliminar el uso de lengua de señas o signos, con la finalidad de unificar la enseñanza. Siendo así que esta resolución condicionara hasta la fecha la educación para personas sordas, imponiendo un método oralista.

El planteamiento que se hacía era firme, la lectura no funcionaba si no se veía involucrada la parte oral- auditiva, pero, lo que sí es un hecho es que la realidad puede representarse a partir de palabras visuales. Por mucho tiempo se creía que solo se podía construir una realidad a partir de palabras, con base fonológica, por lo que la lengua de señas no se consideraba un lenguaje debido a que no estaba compuesta por palabras, sino, por señas y gestos, entonces siguiendo esta línea, los alumnos sordos no podrían acceder a la lectura ni a la escritura.

Las famosas palabras visuales tienen una estructura compleja que nos muestran una dimensión diferente, cada signo tiene una estructura única, hay que resaltar que la lengua de signos no es universal, cada población la adapta de acuerdo a sus necesidades, aunque muchas otras consideran que lo primordial es el habla oral.

En conclusión, las personas sordas han ido desarrollando habilidades con las manos que les permite comunicarse, sin embargo, cuando algún oyente se enfrenta a la situación de comunicarse con una persona sorda y al no haber interprete, se puede realizar de manera escrita, siguiendo las siguientes pautas; usar palabras clave, oraciones cortas, evitar el uso de vocablos o frases hechas. En general,  requerimos una amplia información para poder entender a aquellas personas que se comunican de diferente manera, sin obligarlos a acceder a nuestro lenguaje, para así  poder decir que somos un país con inclusión.

Referencias Bibliográficas

Nancy Bobillo García. (2003). La lectoescritura en las personas sordas. Bibliotecas públicas y comunidad sorda.

Alegría J. (1996.) Adquisición de la lectura en el niño sordo: Reflexiones a partir del modelo cognitivo de la lectura. Comunicar, Asociación catalana por la promoción de las personas sordas.

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