La lectura, una reflexión

Por Cristina Mitznahuatl

La lectura ha sido importante para nuestro cerebro ya que podemos imaginar a través de las letras, logramos discernir información adecuada y así comprender mejor las cosas. Sin embargo, muchos de los jóvenes ven la lectura como obligación y no por placer; tienen miedo al tocar un libro; ya sea por su grosor o por el tamaño de la letra. Esto ha generado un problema en la sociedad, muchos de los estudiantes no comprenden lo que leen y se desesperan.

La profesora Maricela Vital Carrillo de la Universidad Autónoma de Hidalgo, nos menciona que los jóvenes se desenvuelven en la era digital, buscan actividades para entretenerse o pasarse horas en sus redes sociales; buscan cualquier actividad menos en la lectura que es importante para su formación académica. Debido a esta situación, la tecnología ha ocasionado ansiedad y muchos de los jóvenes quieren aprender de manera rápida, obtener resultados sin tanto esfuerzo. Por ejemplo, prefieren utilizar el diccionario de la web que la búsqueda en el impreso. Por esta razón, el libro pasa a un segundo término y al tomar una lectura de tantas páginas el alumno lo relaciona con mucho tiempo mal invertido en esa lectura y por tal motivo lo deja a medias o se frustra al no entender desde la primera página.  

Así mismo, la tecnología ha sido el detonante del reemplazo de las hojas. De acuerdo con el resultado que realizó el INEGI sobre la lectura, menciona que la asistencia a establecimientos de venta o préstamo de materiales de lectura, por la población de 18 y más años de edad alfabeta, es baja. Lo anterior, toda vez que 25.4% declararon acudir a la sección de libros y revistas de una tienda departamental. Asistieron a una librería, 17 de cada cien personas; el 13.1% visitaron un puesto de libros o revistas usados y la menor participación se registró por quienes asistieron a una biblioteca (solo 9.8% declararon haber ido en el periodo de referencia). Leeactiva ha observado el desinterés por los libros en los jóvenes, cada vez que se les pregunta ¿cuántos libros han leído? La mayoría de las respuestas han sido uno al mes o tres al año. Muchos de ellos no tienen el hábito por la lectura y si han leído, es porque en la escuela se les ha pedido algún resumen, pero por placer no, son pocos los que lo hacen. 

Por otra parte, la lectura es una asignatura importante en las escuelas, se debe aprovechar la enseñanza y cambiar estrategias para que el alumno pueda tomar la lectura como parte de su vida diaria, hacerles saber que las páginas son el complemento del entorno y que a través de ellas se puede aprender maravillas. De esta manera, los jóvenes se pueden apropiar de lo que leen. Gómez Palacio (1992) mencionaba que la lectura se centra en el “saber leer, lograr que un texto escrito fuera leído adecuadamente por una persona, quería decir saber descifrar”. Autores como Octavio Paz, Virginia Woolf, Helena Garro, Julio Verne, experimentaban la lectura a solas, descifraban signos lingüísticos para experimentar otros. Para los jóvenes tiene que suceder lo mismo, enseñarles que la lectura es descifrar nuevos mundos y así conectarse con uno mismo para aprender a disfrutar. 

En resumen, la lectura es el descubrimiento de las letras, es interpretar con los ojos una mirada; los adolescentes deben empezar a disfrutar para comprender y construir de manera autónoma su conocimiento. El desarrollo de la lectura hará en los jóvenes un mejor entendimiento en la literatura y acercamiento a las letras, generando mejores conceptos y mayor reflexión. La lectura es el mejor hábito para favorecer las condiciones sociales y culturales en nuestro país.

Así también, los docentes deben participar en este cambio, ya que son los guías en el proceso del aprendizaje, si un profesor implementa la lectura de manera diferente, el alumno lo tomará con entusiasmo; así no se frustrará a la primera y lo tomará de manera positiva siendo la iniciativa de su interés. La tecnología siempre estará en el entorno, pero si a los jóvenes también se les enseña a tomar un libro o visitar una biblioteca, será un complemento más en su vida, ayudándoles a comprender mejor su entorno. 

Referencias Bibliográficas

  1. Vital, Carrillo, Maricela (2017). La lectura y su importancia en la adolescencia. Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Recuperado el 27 de marzo del 2019 en https://www.uaeh.edu.mx/scige/boletin/prepa4/n10/e5.html#refe1
  2. Colomer, Teresa. (S. F.). De la enseñanza de la literatura la educación literaria. Recuperado el 28 de marzo del 2019 en http://soda.ustadistancia.edu.co/enlinea/MARIACRISTINASOLER_TEMASDELALITERATURA_1/De_la_ensenanza.pdf
  3. Pijamasurf (2019) Saben leer pero no entienden lo que leen. Medios y tecnología. Recuperado el 29 de marzo del 2019 en https://pijamasurf.com/2019/02/saben_leer_pero_no_entienden_lo_que_leen_una_nueva_generacion_de_analfabetas/?fbclid=IwAR1RlZizRAOKeiEcDJVeEbys6w0bgdfCrxCCd4JGgy2VGwiKf9hrmQB1dyU
  4. INEGI. (2018) Modelo sobre la lectura. Recuperado el 29 de marzo del 2019 en http://www3.inegi.org.mx/rnm/index.php/catalog/436

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