Camarón que no lee…

Por Miriam Liliana Ramírez Herrera

Existen en el lenguaje común innumerables frases y dichos que se utilizan en el argot mexicano para expresar con pocas palabras y de forma muy asertiva la experiencia heredada a lo largo de muchas generaciones. A estas variantes lingüísticas se les denomina con la palabra Paremia, pero de dónde provienen estos enunciados que los veteranos dicen a los jóvenes con tanta firmeza y con la seguridad de que se cumplirán. 

De acuerdo con el diccionario de la RAE la palabra Paremia proviene del hebreo “Mishlé” del cual no se tiene una traducción a nuestro idioma debido a ser una lengua muerta, pero al paso del tiempo en la antigua Grecia el mismo Aristóteles hacía los años 384 a. C. ya usaba una voz similar a la palabra parábola, que se escribe muy parecido en hebreo, con el significado de “Marcha de un relato o el verbo ir” refiriéndose a la secuencia de una historia. 

Posteriormente el lingüista español Valentín G. Yerbía (1993) en su artículo Paremia, Proverbio y Parábola en la Biblia, agrega que en los textos eclesiásticos en latín se encuentran las palabras proverbium y epigrafhe, cuando relatan pasajes anecdóticos que previenen comportamientos ligados a los pecados. Actualmente en español podemos encontrar variantes como los adagios aforismos, alegorías y refranes que aunque contienen diferentes formas en cuanto a su estructura gramatical y diversos elementos culturales tienen un sentido similar.

La reconocida Lingüista española Julia Sevilla Muñoz actual directora de la revista virtual Paremia, en su tesis doctoral (1993) manifiesta que precisamente por los cambios que el término ha tenido y su relación con el contexto tanto histórico como sociodemográfico, es que representa la filosofía ancestral y por supuesto, la sabiduría adquirida milenios atrás.

Y surge aquí la interrogante: ¿Para qué la Paremia? La respuesta parece estar relacionada con la teoría antropológica estructuralista, del cual su principal exponente es el francés Claude Lévi-Strauss (1829), quien en su obra “Estructuras Elementales del Parentesco” concibe al hombre como una especie gregaria, es decir que tiene la necesidad de formar grupos y sociedades para sobrevivir. Strauss relata varios ejemplos para explicar cómo un niño a pesar de su corta edad, ya es capaz de recurrir a comportamientos que sólo la experiencia le habría dado, pero por contener una estructura que permite guardar lecciones de vida que sus ancestros han aprendido, es capaz de evitarse pasar por las dolorosas etapas de sus ancestros.  

En otras palabras, estas sentencias de vida dentro de su infinita sencillez suelen prevenir y a veces orientar el comportamiento humano, usando frases coloquiales digeribles para cualquier estatus o condición académica.

Como lector uno puede darse cuenta fácilmente que nuestro acelerado ritmo de vida y el aumento tecnológico contribuye a la pérdida o a la deformación de dichos elementos lingüísticos y que las mejores formas de preservar nuestra historia está en el uso del diálogo donde Platón se sentiría orgulloso de nosotros, la lectura que nos permite llegar a lugares inimaginables desde nuestro sofá y por supuesto su preservación en la escritura dando rienda suelta a nuestro potencial interior para futuros lectores curiosos y ávidos de conocimiento.

De acuerdo con el Psicólogo Roberto Manero Brito en su artículo Memoria Colectiva y Procesos Sociales (2005), los hombres también dependemos de la memoria colectiva como una herramienta de aprendizaje, haciendo referencia al término que el filósofo y sociólogo Maurice Halbwachs usa para referirse al conjunto de recuerdos que la sociedad atesora, pues la experiencia del pasado tanto personal como de las generaciones, es la mejor forma de vivir a través de los que ya vivieron. No por nada dicen que “El Pueblo que olvida su pasado, tarde o temprano lo vuelve a vivir”.

Fuentes de Información

  1. Diccionario de la Real Academía de la Lengua Española página Oficial. http://www.rae.es/
  2. García Yerbía, Valentín: Paremia Proverbio y Parábola en la Biblia. Revista Digital Paremia, número 1 (1993).
  3. Sevilla Muñoz, Julia: Joaquín y Refranes. Revista Digital Paremia, número 1 (1993).
  4. Biblioteca Fraseológica y Paremiológica disponible en el portal de: Centro Virtual Cervantes
  5. Levi-Strauss, Claude: Estructuras Elementales del Parentesco, Cap 1 Naturaleza y Cultura, PDF. Disponible en: http://www.heortiz.net/cpm/levi-strauss-claude-naturaleza-y-cultura-incesto-endogamia-y-exogamia.pdf
  6. Manero Brito, Roberto: Artículo Memoria Colectiva y Procesos Sociales (2005) disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/292/29210112.pdf

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