“La aparición y el manejo consciente de la postura de escucha, entrega la calma deseada para que se abra el oído del corazón”
– Alfred. A Tomatis

            Cuando escuchamos música se nos genera sensaciones en el cuerpo; bailamos, reímos, lloramos y hasta cantamos. La música se ha vuelto en algo cotidiano; cada persona elige que escuchar, y también elige cómo sentirse a través de ella. Elegir una melodía puede mejorar nuestro estado de ánimo y salud.

Dentro de las investigaciones actuales se ha demostrado que la música genera estados de ánimos diversos que puede cambiar el desenvolvimiento de las personas, tanto para mejorarlas o empeorarlas. Alfred Tomatis y Georgi Lozanov; (grandes científicos) han orientado a conocer los beneficios curativos y pedagógicos de la música, tanto que han descubierto que la música hace que el cerebro funcione de manera diferente y que el adecuado uso de las melodías puede ocasionar estados alterados de conciencia.

Cada música es diferente, claro, dependiendo del ritmo que se presente, por ejemplo: el pop, el rock, la salsa, la bachata, el hip hop, entre otras. Todos tienen tonos y letras diferentes. Pero, ¿qué se genera en nuestro cerebro al escuchar música clásica?

La música clásica ha sido estudiada y dentro de ella se ha demostrado que al escucharla ayuda a ser menos activos los genes involucrados en la degeneración del cerebro y del sistema inmune, previniendo la aparición de las enfermedades neurodegenerativas, que son aquellas que afectan varias actividades que el cuerpo realiza como el equilibrio, movimiento, hablar, respirar y funciones del corazón.

En la universidad de Helsinki en Finlandia se buscó demostrar que la música clásica ayuda a nuestro cuerpo, y efectivamente sí, dentro de la investigación, se analizó la sangre de 48 personas y se descubrió que escuchar música clásica aumenta la actividad de los genes implicando la secreción de dopamina, la neurotransmisión, el aprendizaje y la memoria.

Otro de los grandes beneficios que nos da la música clásica es la concentración; cuando estamos leyendo y escuchamos la música, el cerebro presenta varios cambios neuronales y fisiológicos, esto provoca la concentración a la hora de la lectura.  En resumen, la musicoterapia ayuda a la relajación, disminuye la ansiedad y la sensación de dolor, provocando mayor felicidad en nuestro entorno.