México es un país con diversidad cultural, tradiciones coloridas y mucha gastronomía por disfrutar. Aunque los españoles vinieron a implementar su lenguaje, México sigue manteniendo algunas de sus raíces, tal es el caso del 2 de noviembre, fecha en donde los mexicanos salen a la calle para comprar flor de cempaxúchitl, pan de muerto, y dulces típicos para decorar la ofrenda, esto es con la finalidad de celebrar el día de muertos. Recordar a nuestros seres queridos para no olvidarlos. Octavio Paz nos dice que “el mexicano frecuenta a la muerte, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos y su amor permanente”. Celebramos para reunirnos y para recordar; cada fecha es una veneración al pasado y cada tiempo se disuelve con el recuerdo: presente y pasado se reconcilian para ser conmemorados.

Ahora la muerte se rima, ¿cómo? Usando calaveritas literarias para deleitar a la calaca. Durante el siglo XIX México vivía en apogeo, la gente estaba inconforme sobre la política y de los incumplimientos del gobierno.  Los escritores de esa época empezaron a utilizar medios para poder expresarse, es así que nació la calaverita literaria, que se fue construyendo con las rimas usando el lenguaje de la inconformidad. Sin embargo, los políticos estaban en contra de lo que se decía, pero eso no fue impedimento para seguir rimando.

Actualmente las calaveritas son utilizadas para diferentes expresiones, tanto que se utilizan personajes célebres, escritores reconocidos; incluyendo catedráticos de diferentes escuelas. Es así que la tradición sigue vigente, tanto que se han hecho concursos de diferentes temas.

Continuando con nuestras tradiciones y que tanto nos gusta, les dejamos una calaverita literaria.

“El libro bailando se puso a cantar,

Todas sus letras se esfumaban sin cesar

los de Leeactiva empezaron a rimar;

esta calaca se puso a observar.

Todos cantando se pusieron a festejar

La muerte esperando se pudo contagiar

Cantando, bailando y brincando se fueron a disfrutar”.